El Barcelona, una caja de sorpresas para Osasuna
Una tras otra. Osasuna parece que ya se empieza a cansar de las continúas anécdotas que dan para contar las actuaciones del Barcelona cada vez que los culés se miden contra ellos. No hablamos del partido de anoche, ya que mereció justamente llevárselo el Barcelona, incluso con algún gol más. Sino más bien por la actitud poco honesta de un club que presume de humildad, como es el Fútbol Club Barcelona, y que parece no tratar de manera seria a un club honesto en sus valores como es Osasuna. Al final, acaba llegando un momento en el cual, a pesar de existir buenas relaciones entre ambos clubes y “buen feeling” entre las respectivas aficiones, el guión puede y llega a cambiar drásticamente. El Barcelona parece que así lo ha querido con Osasuna.
La pasada temporada el Barcelona ya dio la nota en su enfrentamiento ante el conjunto navarro, cuando decidió plantarse con el autobús en el aparcamiento del Reyno de Navarra a las 20:02, cuando el partido daba comienzo en el césped a las 20:00. La excusa, que los directivos culés pensaban que iban a tener un avión para ellos solos cuando sabíamos todos que realmente España entera estaba paralizada en los aeropuertos debido a la huelga de los controladores aéreos. Los rojillos tuvieron que esperar a que llegaran, a que prepararan el vestuario, salieran a calentar y al final a las 20:30 pasadas diera comienzo el partido. Patxi Izco, presidente de la entidad navarra, tuvo motivos, con los estatutos en mano, para impugnar un partido que acabaron perdiendo los rojillos por cero goles a tres. Sin embargo, deportiva y honestamente, no lo hicieron.
Ha llovido mucho desde entonces. Sin embargo, cuando ya parecía que este rifirafe iba a quedar en una simple anécdota, el Barcelona volvió a hacer de las suyas tras el sorteo copero celebrado hace escasas semanas, que le emparejó, como sabemos, con el club navarro. Poniendo como excusa un supuesto cambio de césped del Camp Nou, pidieron a Osasuna y a la RFEF un cambio en el orden de partidos ya establecido. Querían jugar la vuelta de la eliminatoria de octavos de final en casa, y tal y como pensaban algunos, quitarse “el marrón” de tener que jugar un posible abierto segundo partido en la olla a presión del Reyno de Navarra, donde sabemos que Osasuna se acaba creciendo. La Federación, finalmente no lo aceptó. Cuando el asunto había quedado aparcado, hoy tras el partido, se ha hecho público que finalmente no se va a producir dicho cambio de césped en el estadio culé, ya que al final lo van a instalar en uno de los campos de la ciudad deportiva del Barcelona. Resulta curioso y más después del revuelo a nivel de la prensa nacional que se montó con el asunto del cambio de partidos.
Tal y como comentaba Mendilibar en rueda de prensa, “todo lo que rodeaba a este partido estaba siendo muy raro”. Y es que lo que ha ocurrido esta noche con Messi, la puntilla final del asunto, no es nada serio. De hecho, parece de patio de colegio. Esta mañana, la web oficial del Fútbol Club Barcelona anunciaba a través de un comunicado oficial, algo que es fuera de lo normal, que tanto Víctor Valdés como Leo Messi padecían de un proceso gripal, y por tanto, eran baja confirmada para el partido que disputaban esta noche frente a Osasuna. La historia final ya la conocemos. Guardiola, sorprendentemente, acabó convocando a Messi, éste se mofó de Mendilibar cuando iba a saltar al césped, y al final salió al terreno de juego para marcar los dos últimos goles. Lo normal al fin y al cabo para un jugador que aquella mañana aquejaba una gripe, tal y como afirmaban fuentes internas y públicas del club.
Por todo ello, es lógico el malestar mostrado en las declaraciones tanto del Presidente de Osasuna como del entrenador. En los últimos tiempos, el Barcelona ha tenido unas actuaciones con el conjunto navarro que denotan muy poca seriedad y deportividad. En la grandeza, también debe residir el respeto a los equipos humildes.










































