El Barça sigue en su mundo feliz

El Barça cambió de guión para mantener la distancia de 12 puntos de ventaja sobre el Real Madrid. Si hasta ahora superaba a sus rivales desarrollando un fútbol de ataque incontenible, el domingo encarriló su victoria sobre el Sporting con un contragolpe letal conducido por Iniesta, perfectamente continuado por Henry y culminado por Samuel Eto’o en boca de gol.
Fue un castigo injusto para un conjunto tan atrevido como el asturiano, que subió a rematar un saque de esquina con demasiados efectivos. Su ambición no tuvo premio porque tras el 1-0 el Barça ya no le dio opción. Era el gol 100 del Barça en la presente temporada en partido oficial,
En cuanto Messi empezó a colaborar con Alves, los argumentos del Barça se multiplicaron. Xavi también empezó a aparecer, Busquets volvió a lucir e Iniesta eclipsó a todos con su fútbol fácil en unos minutos en los que los de Guardiola controlaron absolutamente la situación, sustentados por la impagable capacidad recuperadora del canterano Busquets.
Sin posibilidad de solución, el Sporting no encontraba respuestas ante el fútbol de toque de los locales y con el paso de los minutos, el punta de los gijoneses, David Barral, se confundía entre los mediocampistas azulgranas.
Esta máquina ofensiva con un depredador insaciable. Eto’o logró el 2-0 antes del descanso recortando a su marcador en el área y cruzando a la red. La jugada también fue una contra que nace en una recuperación de Abidal. El mundo al revés.
Un rondo sin fin
El Barça convirtió el partido, durante muchos minutos, en un rondo si fin. El Sporting, agazapado atrás, bastante tenía con contener las acometidas de los locales, pero los de Guardiola no concretaban sus jugadas.
Sin embargo, Dani Alves en una acción en la que combinó anticipación y potencia marcó el 3-0 y reclamó el aplauso de los aficionados al más puro estilo torero. El brasileño recuperó, recortó a un defensa y batió al meta.
La fiesta no fue completa, porque en la siguiente jugada, el Sporting marcó el 3-1 en un disparo de Kike Mateo, después de un rechace de saque de esquina.
Pudo cerrar el partido con un remate de Eto’o al palo y otro de Henry, desviado, después de dos grandes centros de Dani Alves, pero la producción de los azulgrana se detuvo.
La victoria le permite a los de Guardiola seguir con cuatro partidos de margen sobre el segundo y ofreciendo una sensación de insultante superioridad, sus números lo dicen todo, el Barcelona vive en su mundo feliz.









































