El Barça, en alerta… y con rotaciones

No es miedo, es preocupación. Y mucha. Pep Guardiola, entrenador del FC Barcelona, y por extensión todo el cuerpo técnico que él lidera, así como la cúpula directiva azulgrana, tienen la sensación de que mañana sábado el equipo se enfrenta a uno de los retos más difíciles de las últimas semanas: derrotar al Real Valladolid.
Esto, a priori, podría parecer una perogrullada, pero no lo es, pues existen muchos indicios que demuestran que el Barça, después de que la inmensa mayoría de futbolistas regresan de jugar con sus respectivas selecciones, baja mucho su rendimiento.
A las pruebas hay que remitirse. Esta temporada el FC Barcelona ha disputado cinco partidos después de la diáspora de sus internacionales. Es decir, ha tenido que luchar por sumar quince puntos. De ellos, sólo ha ganado seis merced a una victoria y tres empates. Es decir, sólo un partido ganado. Fue el 19 de octubre ante el Athletic de Bilbao saldado con un 0-1 merced al gol de Eto’o.
Los empates ante el Betis, Getafe y Racing de Santander son un precedente a tener muy en cuenta. No solamente por la pérdida de puntos, sobre todo porque aún sabiendo los motivos que llevaron al equipo a estar por debajo de sus posibilidades, los remedios aplicados no surtieron efecto.
Y es aquí donde más incide la preocupación de Guardiola. Se acerca el final de la temporada, cualquier tropiezo podría resultar fatal y el FC Barcelona tiene que medirse al Real Valladolid sin haber podido hacer un solo entrenamiento con todos sus efectivos.
Durante estas dos semanas de partidos FIFA, los jugadores han perdido la sensación de trabajo de club. Cada uno ha tenido que someterse a sesiones de entrenamientos que no son las mismas que se llevan a cabo en el Barça. El nivel de concentración y de exigencia cambia. La metodología, alimentación, las hora de descanso… Aunque parezca que todo es igual, no lo es, porque una de las cosas más importantes para un futbolista es la rutina, conocer la intensidad y la carga de trabajo.
En el día de ayer, Guardiola tuvo volver a ejercer de costurero. Es decir, ir hablando con unos y con otros para ver como estaban, qué sensaciones tenían, si mostraban alguna molestias física. Y faltando pocas horas para viajar a Valladolid, aún le faltan efectivos con los que trabajar, como Messi que regresa desde Bolivia, Martín Cáceres desde Uruguay, Alves desde Brasil y Hleb desde Kazajistán.
¿Qué les ha transmitido Pep a sus jugadores? ¿qué les dirá a los que hoy se reincorporen? El mensaje del entrenador del FC Barcelona es claro y sencillo: señores, ha llegado la hora de la verdad. Ahora que ya no hay partidos internacionales de por medio, el Barça se enfrenta a la realidad, a un calendario feroz, un carrusel de partidos sin parar ante grandes equipos y al final del camino el objetivo perseguido: ganar la Copa del Rey, la Liga y la Champions League.
Para que así sea, Guardiola les ha pedido, les pedirá, un último esfuerzo, una demostración más de concentración, unidad y solidaridad. Ahora más que nunca hay que apretar los dientes, ser ambiciosos y disputar cada encuentro como si de una final se tratara.
Para cualquier futbolista profesional que se precie, del máximo nivel, estar en este momento de la temporada debe ser una gozada, porque se acerca la hora de recoger los frutos.
Por eso el encuentro ante el Valladolid crea tantos recelos. Se confía mucho en la plantilla, pero al fin y al cabo está formada por seres humanos que pueden acusar el cansancio. El Valladolid, por su parte, lleva dos semanas preparando en duelo ante el Barça. Además de la sobre motivación de medirse al líder de la Liga juega a su favor que su técnico ha podido trabajar con tiempo y calma los aspectos que él considerara oportuno.
Guardiola no va tener más remedio que dosificar a sus hombres y volver a echar mano de las rotaciones. Ahora más que nunca. Es muy probable que Leo Messi se quede en el banquillo en el Nuevo Zorrilla y está por ver quienes serán titulares. Xavi llega con dos partidos en las piernas, al igual que Piqué y Henry. Seguramente Eto’o será titular en Valladolid, pero si el camerunés juega de salida, tal vez no lo haga Bojan, que suele ser su recambio habitual.
La buena noticia es que Puyol ya podrá jugar y Touré e Iniesta están muy cerca de regresar. Si no lo hacen mañana, seguramente ya podrán estar a la disposición del técnico ante el Bayern Munich.
Desde el punto de vista azulgrana tampoco es consuelo que el gran rival para ganar la Liga, el Real Madrid, prácticamente está en la misma tesitura que el Barça. Los blancos también tienen un partido complicado en campo ajeno, Málaga. El encuentro se disputará después del Valladolid-Barça, así que los blancos sabrán qué habrán hecho los azulgranas.
Por otra parte, desde el FC Barcelona no se entiende que la FIFA se niegue a poner los partidos internacionales los sábado y los martes en lugar de domingo y miércoles. Así los clubs tendrían un día más de descanso y recuperación. Tampoco ha hecho gracia que Maradona hiciera jugar a Messi todos los minutos con Argentina y prefiriera dar descanso a Agüero o Tévez. Sea como fuere, se cree que si mañana el Barça gana en Valladolid habrá dado un paso de gigante en sus aspiraciones de ser campeón de Liga, aunque todavía quedará un mundo.









































