El Barça Borges gana autoestima en Eibar

Obligado a ir a remolque del Ciudad Real en la Liga por sus propios errores, el equipo de Xavi Pascual dejó claro que piensa pelear por el título hasta el último suspiro. Su primer tiempo contra los vascos fue primoroso, con una intensidad, ritmo e instinto asesino poco vistos en este grupo. La única nota negativa del encuentro fue la lesión muscular que sufrió Juanín en la segunda parte.
Tras un inicio titubeante, el Barça fue un ciclón. El equipo azulgrana se pasó los seis primeros minutos en blanco, presa de la ansiedad, de la necesidad de autoafirmación que arrastra todo equipo bajo sospecha. ‘Pasqui’ cortó entonces por lo sano. Pidió tiempo, arengó a sus jugadores y aplicó un par de retoques que alumbraron a un equipo nuevo. Jernemyr y Lozano dieron mayor consistencia a la defensa, Kasper continuó su recital bajo los palos –firmó 17 paradas, con un 59 % de efectividad– y el contragolpe azulgrana fustigó hasta la saciedad al Arrate, que estuvo 18 minutos sin anotar y encajó un parcial de 1-14 (4-16, m. 25). El partido quedó roto, con un único equipo sobre la pista.Las paradas de Kasper, las recuperaciones de Lozano y la definición de Noddesbo hicieron del Barça Borges una apisonadora. En la segunda mitad, con todo resuelto, el Barça bajó un punto el pistón, pero nunca se dejó agobiar por su oponente.











































